Maestro: Ajustador de Pensamientos —
¿Es posible que, sin darte cuenta, hayas estado viviendo tu vida de forma equivocada? ¿Es posible que el Padre te haya creado para llevar a cabo una tarea específica que aún no has descubierto? ¿Acaso crees que el Padre convertiría tu vida en un enigma que debes resolver, o de lo contrario serás castigado? Sabes que esto no es cierto. Tu vida ha sido un regalo, uno que viene con condiciones o términos de uso. El Padre no te exige nada, pero desea de todo corazón que vivas de tal manera que experimentes la verdadera plenitud y recibas la herencia que te corresponde como hijo de Dios.
Una vida mal vivida es una vida llena de infelicidad y desánimo, causada por los problemas que surgen de tomar decisiones apresuradas e irreflexivas. Una vida verdaderamente plena, desde una perspectiva espiritual, es aquella llena de paz y alegría, ambas independientes de las circunstancias externas y del entorno en el que se vive. La mayoría de los seres humanos se encuentran en algún punto intermedio entre estos dos extremos.
Examina tu vida y encuentra los momentos en los que fuiste verdaderamente feliz, con una felicidad genuina que no depende de la situación en la que te encuentres. Busca esos momentos en los que te sentiste satisfecho simplemente por estar vivo, sin expectativas, sin falsas ilusiones y sin deseos impulsados por el ego o el materialismo. Para algunos, esta búsqueda los llevará de regreso a la infancia, cuando el mundo parecía perfecto porque aún no lo veían a través del prisma de la sociedad ni de las falsas necesidades promovidas por los medios de comunicación.
Es una pena que los niños se vean privados de esta alegría de vivir, bombardeados como están con mensajes que les dicen a sus mentes impresionables que no son suficientes, que deben esforzarse constantemente por ser algo aceptable para la sociedad. Los niños nacen con entusiasmo y curiosidad por descubrir su entorno y con un vasto potencial eterno; sin embargo, la sociedad los transforma en seres cuya mera existencia parece insuficiente a menos que cumplan ciertas condiciones. Esto distorsiona el amor incondicional de Dios y la verdadera forma en que se debería concebir la vida. Al crecer, estos niños intentan satisfacer las expectativas de los demás, olvidando pensar de forma independiente y buscar en su interior la fuente de la verdadera felicidad.
Pero hoy, la luz te ha alcanzado y eres libre de aceptar que ya eres suficiente a los ojos del Padre. Puedes dejar atrás, sin remordimientos, aquellas metas que antes perseguías para ser «importante» en la sociedad. De ahora en adelante, que tu principal misión en la vida sea explorar lo mejor de tu personalidad y expresarlo a tus semejantes a través de tu trabajo, tus palabras, tus gestos, tus decisiones y tus acciones. A partir de hoy, que todos tus pensamientos sean una expresión de verdad, belleza y bondad, pues tus pensamientos son el alimento de tu alma, y cuanto mejor sea tu nutrición espiritual, más fuerte será tu crecimiento en este plano.
Hoy puedes comenzar a vivir como un verdadero hijo de Dios, pues eso es lo que realmente eres. Al hacerlo, cosecharás en tu vida los verdaderos frutos del Espíritu, que traerán alegría auténtica: la misma alegría con la que naciste y que has olvidado a lo largo de tu camino. Así, en lugar de buscar la importancia a los ojos de los demás, te convertirás en una persona verdaderamente útil para tus semejantes, para el Padre y para toda la creación.
Ajustador de Pensamientos — Realización Verdadera — 3 de septiembre de 2014 — Oscar — © The 11:11 Progress Group — Alabama, EE. UU.
Mensaje recibido por Oscar
Sesión: 3 de septiembre de 2014
