"Su oración SIEMPRE se escucha, porque no hay nada más importante en todo el universo que el deseo del niño de estar con el Padre Divino".
— Maestro Ofelio
Maestro, El Amado Interior:
Sé muy amable y amoroso contigo mismo. Cada vez que entras al lugar santísimo dentro de tu corazón, dejas otro aspecto de tu baja autoestima afuera para ser reemplazado por Mi paz y mi alma. Esta es una transformación sutil.
Te invito a alcanzar un mayor progreso, dejando atrás los desgastados modos de pensamiento y juicio sobre ti y sobre los demás. Seamos prácticos en este entrenamiento para elevar tus procesos de pensamiento a un nivel más útil espiritualmente.
El pasado se ha vuelto redundante. Deja tus errores y decepciones atrás. Solo retén las lecciones que has aprendido de ellos y las bendiciones que has experimentado.
Cuenta esas bendiciones y permite que calienten tu corazón en los días lluviosos y ventosos de problemas y decepciones, que comenzarán a perder su fuerza e importancia cuanto más a menudo vengan a Mí y sientan Mi presencia consoladora dentro de ustedes.
Desde este centro tranquilo, pasarás a tu vida diaria para ser una presencia reconfortante para los demás, porque estás aprendiendo a beber del pozo de las Aguas Vivas, la Fuente que mora dentro y anhela ser totalmente accesible para ti.
Solo tú puedes bloquear Mi flujo positivo de pensamiento, a través y por medio de una actitud negativa, volviendo a caer en el antiguo patrón redundante de detección de fallos y juicio.
"Sé cada vez más consciente de tus pensamientos acerca de cómo piensas y de lo que piensas, e incluso de la simple razón, por qué piensas de ciertas maneras.
Expulsa todos y cada uno de los pensamientos negativos a la vez, para que haya más espacio para el pensamiento positivo. Te estoy enseñando el camino de la vida consciente.
Entonces que ven. Descansa. Aprende.
El Amado ― Así que ven, descansa, aprende ― 9 de junio de 2019 ― Lytske ― Urantia ― © Grupo de progreso 11:11
Receptor: Lytske
Sesión: 9 de junio de 2019
Traducido del inglés al español por Juan Vicente Ramirez
