Maestro, Ajustador del Pensamiento:
Entre aquellos que están despertando a las realidades del Espíritu, muchos están preocupados por su estado espiritual. En su sociedad, se han acostumbrado a estar separados por niveles de logro, y diferenciados entre ustedes por sus habilidades, talentos y sus éxitos. Sin embargo, no es así en el Reino del Padre. Nuestro Padre Celestial ama tanto al maestro iluminado de los mundos como al humilde mortal que apenas percibe que hay una mano invisible que lo guía. El Padre no diferencia por el nivel de logro. Sería como esperar que un padre humano ame a su hijo que está en la universidad más que a su otro hijo que está en el jardín de infantes.